
SIN HORNO: PAN SIN GLUTEN tiernísimo en sartén
8 Panecillos | Fácil
Descubre cómo preparar un delicioso PAN SIN GLUTEN tierno y esponjoso, y que se conserva tierno un par de días, sin necesidad siquiera de encender el horno. ¡No te lo pierdas!

Ciertamente son varias las recetas de pan sin gluten preparadas en sartén que ya he compartido contigo, como estos panecillos sin gluten y sin levadura, estos muffin ingleses sin gluten (que pesen al nombre no son muffins sino panes), o éste pan de pita o pan árabe sin gluten.
La principal virtud de estos panecillos es lo tiernos que son y lo tiernos que se mantienen. Yo los empleo incluso como pan de hamburguesa. Y si preparas un bocadillo para la hora del recreo puedes tener la seguridad de que seguirá blandito a la hora de comerlo.
Además absorben estupendamente las salsas, cosa que no sucede con todos los panes sin gluten caseros.
La corteza no sale de la sartén demasiado crujiente, aunque puedes cocinar a una temperatura ligeramente mayor si quieres que quede más dorada (llevando cuidado de que no se queme). En los panes de la foto que ves después del título y al final del artículo es precísamente lo que he hecho.
Pero también puedes cortarlos por la mitad en el momento de consumirlos y tostar ligeramente en la tostadora. La miga se conserva tierna, pero la corteza gana en sabor y se vuelve más crujiente.
Aunque bien cerrados se conservan tiernos un par de días, yo normalmente corto por la mitad y congelo los que no voy a comer de inmediato. Y en el momento de consumirlos separo las mitades y las meto congeladas a la tostadora. Quedan igualmente riquísimos.
La masa es ciertamente muy parecida a la del pan sin gluten de masa madre que compartía con vosotros hace unos meses. La principal diferencia, además de la preparación en sartén, es que en la receta que te traigo hoy empleo levadura en lugar de masa madre.
La levadura en ésta receta
Por comodidad siempre suelo utilizar levadura seca instantánea, que se conserva más tiempo que la fresca y además no necesita ser activada, basta con añadirla a la mezcla de harinas. A día de hoy muchas levaduras secas son instantáneas, pero por las dudas lee el paquetito, debe ponerlo de forma expresa.
Y ojo, no confundas con la levadura de repostería o polvo de hornear, que es un polvo blanco. La levadura seca, tanto la común como la instantánea, tiene unos granulitos marrones.
La cantidad de levadura que doy en la lista de ingredientes, es para preparar los panecillos en el día. Pero si prefieres preparar la masa el día antes, para adelantar trabajo, y para que el pan sea aún más tierno y más digestivo deberás añadir la mitad de esa cantidad, y dejar la masa reposar en el frigorífico.
En éste artículo te explico con más detalle la cantidad de levadura a emplear en una receta de pan.
Cómo preparar estos panecillos sin gluten en sartén
Ingredientes
Para 8 panecillos individuales:
150 g de harina de avena sin gluten
50 g de harina de garbanzo
125 g de almidón de maíz
75 g de almidón de tapioca *
8 g de psyllium husk *
8 g de sal
8 g de azúcar
3 g de levadura seca (Si vas a preparar la masa la noche antes emplea sólo 1,5 g de levadura seca)
10 g de goma xantana *
375 g de agua
Harina de arroz para espolvorear
* En este artículo encuentras una lista de algunas marcas que uso (apartado «Ingredientes»)
PASOS A SEGUIR
Mezcla los ingredientes secos a excepción de la goma xantana: harina de avena sin gluten, la harina de garbanzo, el almidón de maíz, el almidón de tapioca, la sal, el azúcar, el psyllium husk y la levadura seca instantánea. Remueve hasta que todo se mezcle bien.
Añade el agua y remueve. Al comienzo será una masa muy blandita, pero a medida que el psyllium va absorbiendo el agua la masa va espesando.
Tapa y deja reposar hasta que casi doble su volumen y adquiera un aspecto como de mousse. A temperatura ambiente, si vas a hacer el pan en el día, y el en frigorífico si preparas la masa la noche antes.
NOTA: Si dejas reposar a temperatura ambiente y es verano, emplea agua fría en la receta. Si es invierno y en tu cocina no hace demasiado calor emplea agua tibia (nunca caliente). Aún así, el tiempo de reposo variará entre 1 o 2 horas.
Tras el reposo añade la goma xantana y remueve hasta que se pegue un poco a la masa, de forma que no se disipe en el aire al amasar.
Amasa unos 10 minutos o un poco más, hasta que la masa se vuelva homogénea y pierda tensión, de forma que pueda crecer después correctamente. Al final del amasado la masa debe ser blandita.
Una vez que hayas amasado, recoge bien la masa de los bordes del recipiente con una espátula de goma, y forma una bola en la superficie.
Espolvorea con harina sin gluten (puede ser de arroz) y ve despejando los bordes de la masa del recipiente con ayuda de una espátula limpia. Ve añadiendo un poco más de harina si es necesario.
Vuelca sobre la mesa enharinada y divide en porciones, de estas cantidades salen unos 8 panecillos individuales.
Forma con cada porción un disco de aproximadamente 1,5 centímetros de grosor:
Si la porción es bastante regular, posiblemente te baste con redondearla un poco e irla aplanando.
Si es una porción irregular y ves que no va a quedar bien, bolea. Es decir, aplana igualmente la masa, quede de la forma que quede, y remete los bordes hacia el centro formando una especie de saco. Pellizca un poco la parte que has unido y da la vuelta. Después haz igual, ve aplanando hasta obtener un disco de 1 centímetro y medio de grosor.
NOTA: Si el pan es algo más grande, puedes dejar el disco algo más grueso, pero no exageres, si no costará después que se cocine por dentro sin quemarse por fuera.
A medida que vayas dando forma a tus panes colócalos sobre un tabla y cubre con un paño. Deja reposar una media hora, que espongen, pero no es necesario que crezcan al doble.
Pasado ese tiempo comienza a calentar una sartén de fondo grueso fuego medio (Yo alterno entre las posiciones 4 y 5 de las 9 que tiene mi cocina). Si quieres ir más rápido cocina en dos sartes a la vez.
Cuando esté caliente coloca tus panes en la sartén, cubre con una tapa, y cocina unos 15 minutos.
NOTA: Si es la primera vez que preparas la receta, echa una ojeada pasados unos 12 minutos. Puede ser que tengas que bajar un poco el fuego, yo tengo siempre que ir bajando y subiendo.
Transcurridos 15 minutos da la vuelta. Vuelve a tapar la sartén y cocina otros 10 minutos.
Transcurridos 10 minutos comprueba: Al dar unos golpecitos al pan debe sonar a hueco, y la superficie no se debe hundir por ninguno de los dos lados, debe estar ligeramente crujiente. Si es necesario mantén los panecillos al fuego un par de minutos más, dando la vuelta para que no se quemen.
A medida que estén listos retira a una rejilla, y continúa hasta cocinar todos los panecillos. Deja enfriar, y en cuanto estén tibios ya puedes consumirlos.
Busca un buen acompañamiento, y a disfrutar. ¡Buen provecho!


Hola, muchas gracias por la ingente cantidad de información que das y las recetas tan variadas.
Quería preguntarte porqué en algunas recetas, como ésta, añades una pequeña cantidad de harina de garbanzos. ¿Es por añadir algo de sabor o color, para que el pan quede más denso, para que al amasar la masa sea algo menos líquida, o quizás hay otra razón? Muchas gracias.
¡Hola Israel! ¡Qué observador! Pues si, ciertamente añado harina de garbanzo porque es una harina que adquiere un tono muy dorado y añadiendo una pequeña cantidad a la masa, no lleva a colorear la miga pero hace que la corteza quede doradita. 🙂