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Tortillas de harina de arroz

TORTILLAS DE HARINA DE ARROZ | Sin gluten y veganas

1 Hora | 8 Tortillas | Fácil


Descubre cómo preparar unas deliciosas TORTILLAS DE HARINA DE ARROZ o ROTI DE ARROZ de forma sencilla y con tan sólo harina de arroz y agua. Estas tortillas son sin gluten y veganas.


Tortillas de harina de arrozÉsta es una receta que quería probar desde que compartí con vosotros mi receta de tortillas preparadas con arroz cocido. Y si bien la receta de tortillas de harina de arroz o roti de arroz es una receta que ya existe, conseguir un buen resultado ha sido de todo menos fácil.

(Los roti son un tipo de tortilla o pan plano consumido habitualmente en India). Estas tortillas se inflan como un pan de pita, y tienen un sabor neutro y muy agradable.

Se trata de una receta muy sencilla de preparar, pero es una de esas recetas que consiguen lo que parece imposible: formar una masa elástica y resistente tan sólo con harina de arroz y agua, que permita estirar unas tortillas finísimas.

Y es que si has intentado preparar alguna vez tortillas sin gluten, sabrás que en la mayoría de casos no basta con mezclar una harina sin gluten con agua. Salvo que prepares estas tortillas de maíz.

Pero precisamente para que suceda esta magia hay que hacer cada paso de la forma correcta. Y los detalles necesarios son los que la mayoría de recetas no cuentan. Así que te aviso que la explicación de esta receta es larga.

Esta receta de tortillas de harina de arroz o roti de arroz

El secreto para formar esa masa elástica no es otro que escaldar la harina de arroz. Y es que el almidón presente en la harina es capaz de absorber varias veces su volumen en agua al calentarse y almacenarla formando una masa pegajosa. Si alguna vez te has pasado de cocción con el arroz lo sabrás.

Pero para que esta transformación suceda necesitas cocerlo suficiente tiempo y a la temperatura adecuada. Muchas recetas consultadas remueven la mezcla nada más verter la harina de arroz al agua hirviendo, y esto hace que el agua se absorba de inmediato y que la harina no cueza.

Por ello es necesario esperar antes de empezar a remover, para que el agua recupere la temperatura perdida al añadir la harina, y ésta a su vez alcance la temperatura necesaria. (No te preocupes, te explico todo en el paso a paso)

La proporción de agua también es decisiva. Cada receta consultada emplea una proporción diferente de harina y agua. Quiero entender que se debe al tipo de harina de arroz usado, pero ciertamente hay mucha diferencia entre unas recetas y otras:

Desde 1 taza de agua por cada taza de harina de arroz, hasta 2 tazas de agua por cada taza de harina de arroz.

Añadir 2 tazas de agua te obliga a espesar la mezcla al fuego durante demasiado tiempo, y además la harina agota su capacidad de “ligar” la masa una vez que intentamos cocinar la tortilla, ya que ha absorbido casi toda el agua de la que es capaz. Por el contratrio 1 taza hace la masa más manejable, pero las tortillas resultan algo más indigestas, puesto que al arroz le falta el agua necesaria para cocinarse completamente.

Creo que la proporción de 1 + ¼ taza de agua por cada taza de harina de arroz funciona bien. Aunque dependiendo de la harina de arroz empleada tal vez necesites un poquito más.

Otro detalle de importancia es que una vez que la masa se ha hidratado, debes a amasarla en caliente. El almidón pierde la capacidad de retener el agua a medida que va enfriando, y pierde la elasticidad necesaria para la receta. Y dependiendo de la harina de arroz empleada (ahora te cuento más) puedes terminar con una masa demasiado blanda y pegajosa, o con una masa que se cuartea.

Y un consejo: estira las tortillas entre dos trozos de film plástico de cocina, o una bolsa de congelados cortada. Ésto hará que necesites emplear mucha menos harina. Ya que si empleas demasiada harina las tortillas pueden resultar indigestas, puesto que se cocinan en tan sólo 2 minutos y toda esa harina quedaría cruda.

La harina de arroz empleada

Tal como sabes existen muchísimas variedades de arroz, pero todas se agrupan en dos familias: japónica e índica.

  • Los arroces de la familia indica tienen un grano fino y alargado, y quedan sueltos al cocerse.

  • Los arroces de la familia japónica tienen un grano corto y gordo y quedan mucho más pegajosos al cocerse.

Y a la harina de arroz le pasa lo mismo, dependiendo del tipo de arroz del que proceda puede ser más o menos pegajosa. Con lo que las tortillas se van a diferenciar un poco dependiendo del tipo arroz del que proceda la harina que emplees.

La masa preparada con arroz de la familia japónica es más fácil de manejar, pero las tortillas quedan algo húmedas y pegajosas por dentro. Con harina procedente de arroz de la familia índica, las tortillas quedan más ligeras, pero la masa puede incluso cuartearse si no la trabajas suficientemente rápido.

Si compras la harina ya molida, obviamente no sabes de qué tipo procede. En mi caso, al moler la harina de arroz en casa, he mezclado arroz de ambos para compensar sus carencias y virtudes.

Pero eso sí, yo tengo un molino de piedras que la muele súper fina. Cuidado si mueles la harina con un molinillo de café, porque si queda demasiado gruesa es posible que no te salgan correctamente.

Cómo preparar estas tortillas de harina de arroz o roti de arroz

Ingredientes


Para 8 tortillas (rotis)

175 g (1 taza) de harina de arroz
300 g ( 1 + ¼ de taza) de agua
¼ de cucharita de sal
1 cucharita de aceite

 

PASOS A SEGUIR

NOTA: Se trata de una receta muy sencilla, la descripción es tan larga porque explico cada detalle de importancia. Léela con detenimiento.


Comienza escaldando la harina (paso de vital importancia para que la masa adquiera la consistencia adecuada)

Calienta el agua a fuego alto (yo empleo la posición 8 de las 9 que tiene mi cocina) en una sartén o cazo de boca muy ancha, y de fondo grueso para que reparta bien el calor .

NOTA: es necesario que el agua tenga una superficie amplia para poder esparcir después la harina lo más posible.


Añade la sal y el aceite y remueve para que se reparta bien.


En el momento en que el agua comienza a hervir bien, añade la harina de una vez procurando extenderla lo más posible para que entre en contacto con el agua. No la remuevas (debe ser una especie de isla flotando en el agua), si hace falta extiéndela y ayúdala un poco a sumergirse para que quede cubierta y cueza.


Tras 30 o 40 segundos baja el fuego al mínimo si tu cocina es de gas, o si tienes cocina eléctrica o vitrocerámica puedes apagar y usar el calor restante. Y ahora sí, comienza a remover, debes empapar toda la harina.

NOTA: Dependiendo de la marca de harina que uses, puede que notes la harina algo más o menos seca.


Cuando esté bien hidratada toda, tras algo más de un minuto, extiéndela en la sartén o cazo, ésto ayudará a ablandar y despegar después lo que se ha quedado pegado en el fondo.


Retira del fuego, tapa, y deja reposar 5 minutos para que la harina se termine de cocinar con el vapor que tiene.


Amasa

Transcurridos 5 minutos debes amasar en caliente, por lo que puedes ayudarte de una espátula para no quemarte. Debes amasar unos 5 minutos por lo menos, hasta que tengas una masa elástica y sin ningún grumo. Puedes hacerlo dentro de un bowl o sobre una superficie de trabajo.

NOTA I: Si has escaldado correctamente la harina deberás obtener una masa elástica, y que apenas se pega a las manos.

NOTA II: A medida que la masa va enfriando va perdiendo cohesión por lo que no se puede preparar con antelación ni congelar.


Forma las tortillas

Forma un cilindro y divide en porciones. Te recomiendo que la primera vez hagas porciones pequeñas (de esta cantidad salen 8 porciones de un tamaño manejable). Cuando sepas manejar la masa sin problemas puedes hacer tortillas más grandes si quieres.


Haz una bola con cada porción, y si la masa está correctamente escaldada, ni se agrietará, ni se te pegará.

NOTA: Ciertamente la harina de arroz empleada influye. Si se agrieta un poco, humedécete las manos al formar las bolas.


Reboza un poco la superficie con harina de arroz, coloca entre los dos trozos de film plástico o una bolsa de congelados cortada, y estira. Puedes usar una prensa de tortillas, presionar con un objeto de fondo plano o diréctamente un rodillo.

NOTA: Para estirar las tortillas te recomiendo encarecidamente emplear los dos trozos de film plástico. De este modo emplearás menos harina para estirarlas, y es que si empleas demasiada harina, no se cocinará suficientemente, y las tortillas te pueden caer pesadas.


Cuando la tengas estirada despega el plástico, cubre ligeramente con harina de arroz para que no se pegue, y coloca en una tabla o bandeja mientras haces las demás. La tortilla debe ser resistente y dejarse manipular sin romperse.


Cocina las tortillas

Para cocinar las tortillas necesitas una sartén de fondo grueso que no se deforme con el calor, y debes calentarla a fuego alto. (Yo empleo la posición 8 de las 9 que tiene mi cocina)


Cuando esté bien caliente coloca la primera tortilla. Cocina unos 20 segundos o un poco más, y tan pronto como puedas darle la vuelta sin romperla, vuélvela. (1º VUELTA)

NOTA: Es importante que no tardes en dar esta primera vuelta para que la cara superior no se seque y se cuartée.


Cocina otros 30 segundos. Es posible que se empiece a inflar ya, presionala un poquito para que el aire se reparta.


Tras 30 segundos vuelve otra vez (2º VUELTA) y aquí sí que debería inflarse como un globo.

NOTA: A veces se pincha un poco la masa, y eso puede hacer que escape el vapor y que la tortilla no se infle del todo. Pero si no se infla nada, o bien es muy gruesa, o la temperatura de la sartén es algo baja, o no has dado la primera vuelta suficientemente rápido y se ha secado la superficie y ha endurecido.


Da un vuelta más (3º VUELTA) y cocina los últimos 30 segundos. Es decir, cocina dos veces por cada lado.


Retira a un plato cubierto con un paño o un poco de papel absorbente. Quita la harina que haya caído en la sartén, para que no se queme y se pegue a la siguiente tortilla. Y termina de cocinar las tortillas o rotis.

NOTA: Si te sobran tortillas puedes guardarlas bien cerradas durante un día o congelarlas, y calentarlas en el momento de comerlas. Pero AVISO, a medida que se enfrían después de calentarlas empiezan a cuartearse, con lo que recomiendo prepararlas siempre en el momento de comerlas.


Sirve con hummus, curry o prepara uno burritos con ellas. ¡Buen provecho!

Tortillas de harina de arroz

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