
PAN SIN GLUTEN FÁCIL Y RÁPIDO | Sin huevo, sin lácteos
3 Horas | 6 Panecillos | Fácil
Si nunca has preparado PAN SIN GLUTEN esta receta es para tí. Y es que este pan sin gluten se prepara de forma fácil y rápida, sin huevo, sin lactosa y sin mixes comerciales. ¡NO TE LO PUEDES PERDER!
Recetas de pan sin gluten hay muchas, con resultados más o menos parecidos a los que se obtienen con harina de trigo.
El problema cuando se comienza a preparar pan sin gluten es que esas recetas que más se parecen al pan al que estamos acostumbrados llevan demasiados ingredientes desconocidos.
Si bien es cierto que no por llevar más ingredientes, una receta de pan sin gluten va a ser mejor, hay que aceptar que una receta de pan sin gluten, por sencilla que sea, va a tener más ingredientes que su hermana con gluten.
Y es que para conseguir un pan sin gluten que se asemeje a los preparados con harina de trigo necesitas mezclar harinas y almidones sin gluten, y necesitas también añadir algo que ligue los ingredientes y evite que el pan se desmenuce al salir del horno: Lo que llamamos sustituto del gluten.
Los ingredientes de este pan sin gluten fácil y rápido
¿Pero porqué mezclar harinas y almidones? ¿No basta con emplear una sola harina sin gluten?
Por poder, se podría, pero ya te anticipo que no ibas a obtener el pan que esperas. Preparando el pan con una harina solamente, obtendrías un pan más compacto, con una miga más densa y húmeda.
Es por ello que se añaden almidones, para obtener panes más esponjosos, con más volumen, y con una miga más seca al tacto. Pero los almidones, no son todos iguales. Ahora mismo no hace falta que sepas las diferencias, pero si que existen almidones de diferentes tipos y con diversas funciones.
Si quieres saber más sobre ellos no te pierdas este artículo.
Es habitual añadir almidón de dos tipos: al primero pertenece el almidón de maíz, lo que se conoce comúnmente como maicena. Y al segundo pertenece el almidón de patata, también llamado fécula de patata. No, nos son copos de puré, es un polvo blanquecino similar a la maicena.
Si te es más fácil conseguir almidón de tapioca, también llamado fécula de mandioca, empléalo en su lugar. Y no consigues ninguno de los dos, añade más almidón de maíz, más maicena. Lo que no debes hacer es sustituir el almidón de maíz por almidón de patata o de tapioca
He dicho también que es necesario añadir algo que ligue los ingredientes y evite que el pan se desmenuce al salir del horno.
Esta receta es el realidad una versión de ésta otra que emplea psyllium husk como sustituto del gluten. Pero la empleé como base para testar diferentes sustitutos del gluten, y me he decidido a compartir también la versión con goma xantana ya que es la que mejor resultado da.
Cómo preparar este pan fácil y rápido
Ingredientes
Para 6 panecillos
160 g de harina de arroz
200 g de almidón de maíz
40 g de almidón de patata o de tapioca *
12 g de goma xantana *
8 g de sal
8 g de azúcar
4 g de levadura seca
360 g de agua tibia
* En este artículo encuentras una lista de algunas marcas que uso (apartado «Ingredientes»)
NOTA I: Si no dispones de almidón de patata o tapioca añade 40 g más de almidón de maíz
NOTA II: En esta receta empleo una levadura seca de panadero que no necesita ser activada previamente. Lee el paquetito, si pone que se añade directamente a las harinas, estás usando este mismo tipo de levadura seca que yo. Si empleas levadura seca normal necesitas activarla previamente con parte del agua que lleva la receta, y añadirla en el momento en que añades el agua. Si usas levadura fresca necesitas además triplicar la cantidad.
pasos a seguir
NOTA: Este no es un pan de hamburguesa. Si lo que buscas es un pan de hamburguesa sin gluten, no te pierdas éste.
Mezcla todos los ingredientes secos en un recipiente en el que puedas amasar y remueve con una cuchara para que se integren bien.
Añade el agua y remueve nuevamente hasta que se absorba por completo.
Una vez que se haya absorbido, amasa dentro del mismo recipiente.
NOTA: Lo ideal es amasar al menos 10 minutos, pero la textura de la masa va cambiando a medida que se amasa hasta ser muy pastosa. Si estás comenzando y no sabes manejar masas pegajosas, amasa al menos 5 minutos (pero no menos), de forma que la masa permanezca manejable.
Una vez que hayas amasado, forma una bola con la masa ayudándote de una espátula y de las manos engrasadas.
Engrasa ligeramente una superficie de trabajo y vierte la masa sobre ella. Divídela en 6 porciones.
Con las manos también engrasadas, toma una de las porciones, y si has amasado tan sólo 5 minutos, ve pasándola de una mano a otra y dándole manotazos para compactarla, ablandarla y eliminar el aire que haya podido quedar en el interior. Si has amasado 10 minutos puedes saltar este paso.
NOTA: No pasa nada si omites este paso, pero es la única forma de que la masa se deje dar forma redondeada, ya que si sólo has amasado 5 minutos tendrá demasiada tensión.
Una vez “manoteada” la masa, hazla girar entre las manos hasta que tenga forma redondeada. Colócala sobre una bandeja de horno cubierta con papel de hornear y aplánala un poco.
Cuando tengas todas listas cúbrelas con una bolsa limpia o film plástico de cocina y deja que reposen hasta que doblen de tamaño. Dependiendo del calor que haga en tu cocina podrá tardar entre 1 y 2 horas.
Cuando hayan doblado de tamaño calienta el horno a 210ºC y coloca una bandeja metálica en el fondo. Imprescindible que sea metálica.
Cuando el horno esté bien caliente, introduce tus panes en la balda inferior del horno, vierte medio vaso de agua en la bandeja del fondo y cierra la bandeja rápidamente. Hornea unos 40 o 45 minutos a 210ºC con calor arriba y abajo. El tiempo dependerá de cómo de tostados te gusten los panecillos.
Transcurrido ese tiempo, sácalos del horno y deja enfriar completamente antes de cortarlos, si no romperás la miga, ya que se sigue haciendo con el calor que aún tiene.
NOTA: Si la corteza queda demasiado pálida puede deberse a un fermentado más largo de la cuenta (intenta hornear los panecillos un poco antes la próxima vez). Si además notas que ha quedado algo gruesa o dura, puede deberse a un exceso de vapor en el horno, la próxima vez añade algo menos de agua en la bandeja del fondo.
Por tratarse de pan blanco, va perdiendo esponjosidad con el paso de las horas. Lo mejor es que congeles lo que no vayas a consumir de inmediato. ¡Buen provecho!
errores comunes
Sois muchos los que os habéis animado a preparar la receta y algunos os han surgido ciertos problemas. Aquí os cuento la posible causa y la solución:









Hola, primero que nada quiero felicitarte soy de Chile y me encantan tus recetas con mi hermana estamos felices de por fin hacer cosas ricas y saludables.
Tengo una consulta en esta receta la harina de arroz se puede reemplazar por harina de quinoa o garbanzo?
de antemano gracias!
saludos,
Kathy
¡Hola Kathy!
Si, se puede sustituir sin problema, las mejores harinas serían sorgo, avena certificada sin gluten o trigo sarraceno (en ese caso reduciendo la cantidad de agua unos 40-50 g). Si lo hacéis por las harinas que has mencionado, creo que emplearía una mezcla de ambas (110 g quinoa + 50 g garbanzo), ya que la quinoa aporta una miga con alvéolos grandes pero ligeramente pegajosa, y el garbanzo una miga de alvéolos pequeños y ligeramente seca, además hace que el pan se dore mucho y posiblemente lo sacárais antes del horno pensando que se quema. Y reduciría también un poco la cantidad de agua, pienso que 20 o 25 gramos menos de agua estaría bien. 🙂
Hola Eva, he preparado estos panecillos y han quedado fantásticos. A uno de mis hijos le encantan los panecillos que venden con queso por encima y me dijo que ya que yo no puedo probarlos, que los hiciera para mi. Pues como sabía que estos panecillos salían muy buenos, los he preparado, los he hecho un poquito mas planos, los he barnizado con huevo y les he añadido un poco de parmesano y mozzarella sin lactosa. Tengo que decirte que han quedado fantásticos, no han durado nada y eso que eran solo para mi, jajaja, dice mi hijo que están más buenos que los comprados. Mil gracias por compartir. Un saludo.
¡Hola Mercedes!
Me alegra que te guste la receta. 😀
¡Eso panecillos me encantaban! Los conocí al llegar en Berlín (como tantas otras cosas que probé y un par de años más tarde no podía comer). Y aunque de vez en cuando me acuerdo de ellos, son tantas las recetas que quiero probar, que me vuelvo a olvidar siempre. Pues igual los preparo estos días si no me vuelvo a olvidar. 😀
¡Que los disfrutes!