
FOCACCIA SIN GLUTEN: ¡El pan plano sin gluten que debes probar!
2 horas | 24 x 40 cm | Intermedio
Si te gusta el pan y te gusta la pizza, DEBES preparar esta deliciosa FOCACCIA SIN GLUTEN. ¡Tan esponjosa que la comerás hasta sola!

Aún recuerdo cuando mi madre me mandaba a comprar el pan de pequeña, y llegaba con sólo media barra de pan a casa. Pero es que el pan calentito es irresistible.
Y lo mismo le pasa a esta focaccia sin gluten.
La focaccia, para quienes no la conozcáis, es un tipo de pan plano italiano, que se prepara bien con sal y hierbas o bien cubierta de otros ingredientes: Tomates cherry, aceitunas, cebolla…
Se puede usar para acompañar la comida, o consumir sola, tal como se haría con una pizza.
Y se consume caliente. Bendita focaccia.
Esta focaccia sin gluten
De todos los panes sin gluten, la focaccia es posiblemente uno de los más sencillos de hacer. Se puede amasar con varillas eléctricas, se hornea en molde con lo que no hay que manipular la masa…
Y se hornea en menos de media hora, sin tener que cubrir, sin generar vapor…
Es el mismo principio que empleo en mi pan sin gluten sencillo en molde, perfecto si estás preparando tus primeros panes sin gluten, o si no te quieres complicar demasiado.
La focaccia se hornea a una temperatura alta durante un corto periodo de tiempo. Es eso junto al hecho de cubrirla de aceite, lo que le confiere su textura características: una corteza crujiente, como frita y una miga jugosa y elástica.
Su miga no es seca, sino elástica, algo que en parte se debe a que se consume caliente. Pero también a sus igredientes, con lo que necesitaba encontrar la mezcla de harinas que aportara esa textura. Es por ello que partí de mi receta de baguettes sin gluten, que tienen una textura que ciertamente me recuerda a la focaccia.
La focaccia debe comerse caliente, y está en su mejor momento recién hecha. Pero no te preocupes si te sobra. Esta focaccia sin gluten se conserva tierna un par de días. Y aunque pierde en parte su textura, puedes calentarla a alta temperatura, en la tostadora o la sartén, y queda riquísima. O también puedes congelarla.
Si te gusta la comida italiana, te recomiendo que eches un vistazo también a mis recetas de pizza sin gluten, de piadina sin gluten, y de gnocchi sin gluten. Y por supuesto a mi receta de panettone sin gluten.
Cómo preparar esa Focaccia sin gluten
Lo más fácil es que veas cómo la preparo yo en éste vídeo:
Ingredientes
Para un molde de 24 x 40 centímetos
75 gr. de harina de arroz
75 gr. de harina de trigo sarraceno
250 gr. de almidón de maíz
50 gr. de almidón de patata
5 gr. de psyllium husk
10 gr. de goma xantana
8 gr. de sal
10 gr. de azúcar
5 gr. de levadura seca
460 gr. de agua
25 gr. de aceite de oliva virgen
Aceite para pincelar el molde
50 gr. de aceite de oliva virgen para cubrir
Pasos a seguir
Comienza preparando un prefermento. En un vaso, añade parte del agua tibia que ya tendrás pesada. Añade un par de cucharadas del harina de trigo sarraceno que lleva al receta. Añade el azúcar y la levadura. Remueve hasta que se integren todos los ingredientes. Tapa y deja reposar hasta que burbujée y aumente de tamaño.
En un recipiente suficientemente grande mezcla todos los ingredientes secos: las harinas, los almidones, el psyllium husk la goma xantana y la sal. Remueve hasta que se integren.
Una vez que se haya activado el prefermento, añádelo a la mezcla de ingredientes secos. Añade también el resto del agua tibia y remueve hasta que toda la mezcal se haya hidratado.
Deja reposar 10 minutos para que las harinas y el psyllium husk se hidraten.
Pasados 10 minutos, amasa con varillas electricas con los accesorios de gancho, con amasadora o con la mano dentro de propio recipiente.
Amasa unos 5 minutos. La mezcla al comienzo forma pegotes, pero tras el amasado será lisa y continua.
NOTA: Si amasaas con varillas eléctricas haz pausas para no quemar el motor.
Una vez que la masa se note lisa y continua, añade el aceite y vuelve a amasar para incorporarlo.
Aceite un molde METÁLICO de horno y vierte la masa en él con ayuda de una espátula o lengua aceitadas. Mi molde es de 24 x 40 centímetros.
NOTA: Es imprescindible que el molde sea metálico, ya que la focaccia debe recibir mucho calor desde abajo en cuanto entre al horno, y el vídrio o la cerámica tardan en calentarse y transmitir el calor.
Engrásate las manos, y ve presionando ligeramente la masa para acomodarla al molde. Hazlo con paciencia y sin tirar de la masa para no desgarrarla.
Una vez que la masa esté prefectamente extendida, cúbrela con film plástico de cocina, y deja reposar en un lugar tibio hasta que doble su tamaño.
NOTA: Yo la coloco dentro del horno apagado con un recipiente de agua hirviendo en el fondo, y así ha tarda poco más de una hora.
Una vez que duplique su tamaño, comienza a calentar el horno a máxima temperatura.
Cubre la superficie de la focaccia con aceite y comienza a hacer los agujeros característicos con los dedos. Si es necesario redistribuye un poco el aceite.
Cubre con lo que más te guste: sal, hierbas frescas…
Una vez que el horno está caliente, baja la temperatura a 225ºC, e introduce la bandeja con la foccacia directamente sobre el fondo del horno.
Hornea 20 o 25 minutos a 225 ºC con calor arriba y abajo.
Pasado ese tiempo coloca la focaccia en la parte superior del horno y hornea 5 minutos más, para que la focaccia adquiera color.
Saca del horno, divide en porciones y sirve caliente. ¡Buen provecho!

Hola Eva! Querría preguntarte si esta receta serviría para hacer la coca de forner o coca de panadero, que es la que lleva azúcar, piñones y anís. También me gustaría saber si puedo sustituir los almidones por almidón de trigo sin gluten certificado. Por cierto, he hecho tus recetas de la coca de San Juan y la del Panettone (la más compleja) y quedaron ambas espectaculares. Mil gracias de antemano!
¡Hola Pilar!
Cómo me alegra que te hayan gustado las recetas de Coca de San Juan y de panettone. 🙂
En cuanto a la pregunta que me haces, estoy un tanto indecisa. Aunque conocía la coca de forner por el nombre, no la he probado nunca, y buscando un poco en internet veo algunas con miga de «brioche» y otras que sí se parecen más a una focaccia. Sin investigar un poquito más y hacer un par de experimentos no sabría decirte con seguridad, así que te cuento: esta focaccia tiene una corteza fina pero algo crujientita, no como la del pan, más bien como la de un churro recién hecho. Y si pruebas, piensa que con el anís se va a dorar mucho más rápido, yo tal vez probaría con una temperatura más baja en el horno. Pero por las dudas, si pruebas, hazlo con una coca pequeñita. 🙂
Mi primera experiencia, fue todo un fracaso 🙁 . No se si difiere al ser mi horno de gas, primero se quemo un poco por abajo, lo subí y cuando lo puse a dorar mas arriba termino como carbón! jajaja tengo que intentar de nuevo pero las fiestas de fin de año no me permitieron hacerlo de nuevo. Se el que persevera alcanza 🙂
¡Ay Tere!
¡vaya faena! JAJA, no me tomes a mal que me ría, yo hace poco me olvidé de unas berenjenas en el horno y las saqué como un carbón. Pasa en las mejores familias. 😀
Ciertamente, cada horno es un mundo, vaya luchas he tenido yo tras cada mudanza. Yo tuve horno de gas en mi piso de estudiante, veinte «años ha», y si que recuerdo que calentaba mucho. Si puede ser la causa.
Prueba, o bien bajando la temperatura, o bien horneando en el medio, sin más.
Y si, quien persevera alcanza. ¡a ver si a la próxima sale fenomenal! 🙂
Puedo cambiar los 5 de levadura por MM ? Gracias
¡Hola Noelia! Si, se puede. Refrésca la parte que vayas a emplear con arroz o trigo sarraceno para que no cambie la mezcla de harinas de la receta y listo. 🙂