Cómo hacer pan de masa madre sin gluten
Cómo hacer pan de masa madre sin gluten

pan de masa madre sin gluten. mi método básico

Hacer pan sin gluten con masa madre puede parecer un desafío. Pero como la única forma de conseguirlo es practicar y practicar te traigo hoy un método sencillo. Para que te atrevas por fín a prepararlo en casa.

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Pan masa madre sin gluten

Hay tantos panes sin gluten de masa madre distintos como panaderos. Siempre hay posibilidad de sustituir o añadir ingedientes, de variar la hidratación… Y no sólo eso: de variar los tiempos de reposo, de usar un formado u otro, e incluso de variar la forma de hornearlo.

Podría incluir mil recetas de pan de masa madre en Glutendence y quedarían variantes por cubrir. Así que he preferido publicar un método que me da buenos resultados, y que creo que es bastante sencillo.

Por ello, no esperes encontrar una lista completa de ingredientes. Aquí encontrarás las pautas para formular tu propio pan, y al final, algunos ejemplos de panes hechos por este método.

LA FORMULACIÓN

Soy consciente de que la lista de ingredientes de un pan de masa madre sin gluten puede asustar a cualquiera. Pero para que veas que no son más que los ingredientes normales de cualquier pan voy a agruparlos:

Visto así no asusta tanto, ¿Verdad?

Bueno, pues ahí van las cantidades que uso normalmente:

 

MI MÉTODO

Pan sin gluten de masa madre fácil

 

Métodos hay muchos: fermentación larga, fermentación corta, con uno o dos reposos, con formado antes o después del reposo… Hoy te voy a explicar uno muy sencillo y que a mí me funciona estupendamente.

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Amasado simultáneo de los ingredientes

+ Única fermentación larga en frío

+ formado después del reposo.

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Controlar la fermentación tiene su dificultad, y dar un tiempo cuando no sé a que temperatura está tu cocina no es muy fiable. Pidiéndote que pongas a reposar tu masa en la nevera reducimos el riesgo de sobrefermentación.

Y el formado que empleo aquí no tiene más dificultad que el empanado de una croqueta.

Lo mejor, para que entiendas todo bien, es que eches un ojo al siguiente video, donde se entiende mejor el proceso.

refresco de la masa madre

Un día antes de preparar el pan, saco del frigorífico 25 gramos de masa madre y refresco con 12 gr. de harina y 12 gr. de agua: ya tengo 50gr. Para ello empleo uno de los tipos de harina que vaya a usar después en la receta.


Cuando esta dobla su volumen, refresco de nuevo, esta vez con 25 gr. de harina y 25 gr. de agua. Ya tengo los 100gr. que necesito para la receta, espero a que doble de volumen y ya está lista para usar.

 

AMASADO Y REPOSO

 

En un recipiente grande mezcla las harinas, los almidones, los sustitutos del gluten y la sal. Remueve con unas varillas para integrar todo bien.


Ahora añade la masa madre, el agua, el aceite si estás usándolo y amasa tan sólo hasta que mezcles bien los ingredientes, uno o dos minutos.


Deja reposar la masa 10 minutos para que las harinas y los sustitutos del gluten se hidraten. Esto nos ayudará a ver si necesitamos más agua.


Vuelve a amasar. La masa debería ser elástica, tener buena cohesión y despegarse del molde al tirar de ella. Amasa varios minutos asegurándote de que obtienes una masa homogénea.


Si vas a añadir semillas, frutos secos, especias… es el momento. Vuelve a amasar para asegurarte de que se mezclan homogéneamente.


Transfiere a un recipiende NO METÁLICO (¡Ácidos y metales no se llevan bien!). Con una espátula húmeda alisa la superficie como si quisieras formar una esfera. Tapa el recipiente con un plástico, para que la masa no se seque, y guarda en la nevera 24 horas.

 

FORMADO

 

Saca el recipiente de la nevera y deja la masa una hora a temperatura ambiente antes de manipularla.


Calienta en horno a 220ºC con calor sólo desde abajo. Introduce un recipiente de agua hirviendo en el fondo. La bandeja donde vayas a hornear el pan, debe calentarse también.

Nota: si tu horno no tiene posición con calor sólo desde abajo, utiliza calor arriba y abajo, pero deberás cubrir tus panes con papel de aluminio los primeros 40 minutos.


Mientras tanto, enharina una superficie de trabajo y vuelca la masa en ella con cuidado de no aplastarla. Divide en 4 porciones (podrías hacer menos, pero hasta que controles el horneado es mejor que hagas panes pequeños)


Espolvorealos con suficiente harina y hazlos rodar suavemente para darlos forma y sellar la superficie, pero SIN APRETARLOS.


Cuando el horno esté suficientemente caliente, saca la bandeja y cúbrela con papel de horno. Con cuidado de no quemarte coloca tus panecillos en la bandeja, y hazles un corte con un cuchillo afilado por donde quieras que se abran.


Como ya te comentaba, si tu horno no tiene función de calor sólo abajo deberás cubrirlos con papel aluminio.

 

HORNEADO

 

Introduce la bandeja con tus panes en el horno. Hornea 15 minutos.


Pasados 15 minutos, saca la bandeja de agua hirviendo del fondo, baja la temperatura a 200ºC y hornea 20 minutos más.


Pasados los 20 minutos, los panes deberían haber ganado volumen y la superficie estar lisa. Quita el papel de aluminio si lo estabas usando y pon el horno a 140ºC en posición ventilador. Esto ayudará a quitar humedad del pan. Hornea unos 30 minutos más. Si tu horno retiene la humedad es bueno que abras la puerta un par de veces para que el vapor escape. No te preocupes, el pan no bajará.


Pasados 30 minutos, apaga el horno y deja los panecillos 10 minutos dentro. Después sácalos y déjalos enfriar totalmente sobre una rejilla antes de cortarlos.

 

EVALUACIÓN

 

Esta es una de las parte más importantes. Debes observar tus panes durante el proceso y una vez horneados. Sólo así los resultados serán cada vez mejores.

Trata de analizar los resultados, de ver qué ha fallado, y cual puede ser la causa para poder solucionarla.

 

Y por supuesto ¡Pregunta siempre que quieras!

¿Quieres saber más?

Profundicemos  en alguno de los ingredientes:

Mezcla de harinas y almidones

Como bien sabes, para hacer pan necesitamos mezclar diversas harinas y almidones. Si quieres profundizar en la forma de hacer harina panificable sin gluten no te pierdas mi artículo: Haz tu propia harina panificable sin gluten.

Yo empleo normalmente una mezcla con un 60% de harinas y un 40% de almidones. Lo que para medio kilo de mezcla de harinas quedaría así:

  • 250 gr. de mi Mezcla de harinas (+ 50gr. Presentes en la masa madre)
  • 200 gr. de mi Mezcla de almidones

He de decir que me gustaría prescindir completamente de los almidones por su escaso valor nutricional. Sin embargo, estos ayudan a conseguir panes más ligeros, así que a pesar de todo los incluyo en mi formulación, pero siéntete libre de eliminarlos.

Lo primero, debes elegir qué harinas usarás. Lo habitual es usar harina de arroz como base y complementar con otras. Pero cuidado, el maíz reseca el pan, y el mijo, el teff y la quinoa tienen un sabor muy fuerte, por ello recomiendo usarlos en pequeñas cantidades.

Después elige tus almidones, lo más frecuente es usar almidón de maíz o de trigo sin gluten como base. Y complementar con almidón de tapioca o patata (o ambos), pero no abusar de ellos ya que pueden producir migas gomosas.

 

Fermento

Mi masa madre es de trigo sarraceno hidratada al 100% (mismo peso de harina que de agua). Pero su proporción en la formulación final es tan pequeña que da igual la que emplees.

Si no sabes cómo prepararla, no te pierdas mi artículo:

Masa madre sin gluten

Agua

Mis panes son por lo general panes muy hidratados. Después me las veo y me las deseo para que la miga quede seca, pero me gusta que los panes tengan volumen. Y esto sólo se consigue con una hidratación alta.

Los panes con un porcentaje alto de almidones tienen una hidratación de aproximadamente el 90% del peso total de harinas. Pues bien, los míos tienen en ocasiones un 120% de hidratación.

Simplemente prueba hasta que des con la hidratación que dé el pan que buscas. Pero piensa: cuanto mayor porcentaje de harinas en tu harina panificable, mayor deberá ser la cantidad de agua. Y más aún sin añades harinas ricas en fibra.

Esto es lo que yo hago normalmente: Multiplico el peso del los ingredientes secos por el coeficiente que ves (ya te contaré cómo los he obtenido) y sumarlo todo. Esa es la cantidad de agua que empleo cuando hago una mezcla nueva. Después del horneado observo cómo queda la miga y corrijo si es necesario.

AVISO: Esta es la combinación que yo uso, pero es una hidratación bastante alta. Si temes no poder manejar la masa multiplica la cantidad que obtengas por 0,9. Simplemente tendrás panes con menor volumen.

Sustitutos del gluten

Sustitutos del gluten hay muchos y muy variados (No te pierdas mi artículo: Sustitutos del gluten ). Pero una combinación frecuente y que funciona de forma optima es la siguiente (por cada 500gr de mezcla de harinas):

  • 10 gr. de Psyllium husk
  • 10 gr. de Goma xantana

Y esa es la que empleo últimamente. Pero puedes usar psyllium únicamente, o goma xantana únicamente. O incluso una combinación de psyllium, lino y chía molidos.

Ingredientes opcionales

Según que tipo de pan se busque se pueden añadir otros ingredientes. No son imprescincibles, pero no ayudan a conseguir muchas variaciones.

A este grupo pertenecen las grasas, los lácteos, las harinas con alto contenido en fibra, las harinas con alto contenido en proteína, las semillas…

Yo empleo con frecuencia los siguientes:

Harinas ricas en fibra

La fibra juega un papel importante en el pan sin gluten: ayuda a dar volumen y estructura al pan, hace la masa más manejable, lo mantiene fresco más tiempo…

Así que en muchas recetas encontrarás ingredientes llamados pectina, inulina… en cantidades muy pequeñas (2% sobre el peso de harinas)

En mi caso, prefiero emplear harina de semillas con alto contenido en fibra, a que son más fáciles de encontrar: coco, lino, cáñamo.

Puesto que estas semillas no son fibra pura, empleo porcentajes mucho más altos 5-10%. Pero nunca más del 5% de cada una, ya que influiría en el sabor.

Harinas ricas en proteínas

Pertenecen a este grupo la harina de garbanzo, lenteja, alubia, soja, almendra, castaña, algarroba…

Aumentan el valor nutricional del pan pero lo hacen más pesado, y pueden aportar un sabor fuerte.

Yo personalmente no emplearía más del 5% sobre el peso de harinas.

Grasas

Pese a mi reticencia inicial a usarlas, debo admitirlo: mejoran el pan. Lo hacen más esponjoso, y mejoran la corteza.

Yo empleo normalmente aceite, aproximadamente un 7%.

Otros

Siéntete libre de añadir lácteos, gasificantes, semillas, pasas y frutos secos, especias…

Con respecto a las semillas, si usas chía o lino conviene que las hidrates primero, o que sumes el doble de su peso en agua a la cantidad de agua empleada.

Si has legado hasta aquí, espero que te animes a intentarlo en casa.

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