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Tortillas de harina sin gluten

TORTILLAS SIN GLUTEN «de harina». Receta mejorada.

40 minutos | 4 Tortillas | Fácil


¿Sabías que es posible preparar unas riquísimas TORTILLAS SIN GLUTEN al estilo de las tortillas de harina de trigo de forma fácil y rápida? ¡LO ES! Aquí te cuento cómo.


Tortillas de harina sin glutenAun siendo española, en mi época de estudiante consumía tortillas en cantidades nada despreciables.

Me ayudaron en buena parte a comer de forma sana y equilibrada, ya que trabajando y estudiando al mismo tiempo tenía de todo menos tiempo para cocinar dos veces al día.

Así que muchas veces cenaba tortillas que compraba ya hechas, rellenas de ensalada y atún y que acompañaba de alguna salsa. Ricas, saciantes y equilibradas.

Y cuanto tuve que eliminar el gluten de mi vida, vaya si las eché de menos.

Si bien, para comer calientes encuentro inmejorables estas tortillas de maíz preparadas con harina de maíz precocida, para mis tortillas “rellenas de ensalada” sigo prefiriendo tortillas similares a las tortillas de trigo.

Mi receta de tortillas de harina sin gluten

Hace tiempo que publiqué esta primera receta de tortillas de harina sin gluten. Pero tenía la sensación de que podía mejorar un poquito la receta.

Verás por lo tanto que los ingredientes son los mismos, solo que he cambiado las proporciones.

El mayor cambio ha sido en la hidratación. He aumentado la cantidad de agua, lo que permite que las tortillas se mantengan más tiempo frescas. Pero ciertamente esto las hace también más inmanejables.

Tal como comento en el paso a paso, si piensas que no vas a poder estirarlas sin que se peguen, es preferible que reduzcas un poco la cantidad de agua. De otro modo espolvorearías más harina de la cuenta, lo que al final tendría el efecto contrario. Haría que quedaran secas.

Cómo preparar estas tortillas de harina sin gluten

Ingredientes

Para 4 tortillas

60 g de harina de trigo sarraceno *
75 g de almidón de maíz
15 g de almidón de patata *
3 g de goma xantana *
2 g de sal
5 g de azúcar
105 g de agua

NOTA: Si temes no poder manejar la masa añade sólo 100 g de agua

* En este artículo encuentras una lista de algunas marcas que uso (apartado «Ingredientes»)

 

PASOS A SEGUIR

Mezcla todos los ingredientes en un recipiente suficientemente grande y remueve con una cuchara para que se integren.


Añade el agua y remueve nuevamente con la cuchara. Cuando no puedas remover más, mezcla con la mano hasta que toda el agua se haya absorbido y no queden partes secas.

NOTA: Si temes no poder manejar la masa añade sólo 100 gramos de agua. Con 105 gramos de agua la masa es muy blanda y cuesta más estirarla sin que se pegue, pero la textura es mejor y las tortillas se mantienen más tiempo tiernas.


Amasa un par de minutos sobre la mesa sin añadir más harina, hasta que tengas una masa homogénea. Se pegará un poco a las manos, pero se deja manejar.


Cuando hayas amasado un par de minutos espolvorea la superficie con harina (yo empleo de arroz que para mí es la más económica) y forma un cilindro con la masa. Divídelo en 4 porciones.


Toma una porción y cubre las que no vayas a estirar aún para evitar que se sequen.


Forma una bola con ella, espolvorea la superficie de trabajo con harina y estira la masa con ayuda de un rodillo hasta que quede bien fina, de 2 milímetros como mucho.

NOTA: Estirar bien es la forma de que se haga correctamente por dentro ya que debe cocinarse en poco más de un minuto. Por ello, si temes no poder estirar la masa, es preferible que reduzcas un poco la cantidad de agua.


Ve colocando las tortillas estiradas sobre una tabla o plato y cúbrelas para que no se sequen. Si las apilas, separalas con un paño de cocina fino o con film plástico.


Calienta una sartén de fondo grueso a fuego alto (yo caliento a temperatura máxima y antes de colocar la primera tortilla bajo a la posición 8 de las 9 que tiene mi cocina).


Cuando la sartén esté caliente coloca la primera tortilla. En cuanto se deja dar la vuelta (tras 15 o 20 segundos) da la vuelta. Es importante dar esta primera vuelta tan pronto como sea posible, para evitar que la cara en contacto con el aire se seque y se agriete.


Transcurridos otros 20 segundos la tortilla debería comenzar a inflarse un poco. Vuelve nuevamente y verás como la tortilla comienza a inflarse. Puedes presionar suavemente con la espátula para que el vapor se reparta y llegue a los bordes de la tortilla.

NOTA: es normal que no se infle la tortilla por completo. No la dejes al fuego demasiado tiempo para que no se queme ni se reseque en exceso.


Tras aproximadamente 40 segundos, sácala a un plato y cúbrela con un paño mientras teminas de preparar el resto. ¡Buen provecho!

NOTA: El mejor momento de comerlas es recién hechas y calientes. A medida que transcurren las horas van perdiendo algo de flexibilidad que se recupera en parte calentándolas. Puedes congelar las que no vayas a comer de inmediado y calentarlas ligeramente después de descongeladas.


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