
Polenta con verduras al horno ¡Fácil y deliciosa!
45 + 30 Minutos | 2-3 Personas | Fácil
Si no has probado la polenta con verduras al horno y queso ¡no sabes lo que te estás perdiendo! Un plato sencillo en sus ingredientes y su preparación, ¡y absolutamente delicioso!

Uno de estos alimentos es la polenta, de la que hace 10 años ni siquiera había oído hablar, y que tras el diagnóstico llegó a mi vida para quedarse.
Cuando te hablaba de los cereales sin gluten y sus usos en la cocina, te contaba que el maíz raramente se consume cocido sin más porque resulta indigesto.
Pero me refería a entero y con la piel, ya que ésta es muy dura e incluso después de cocer el grano varias horas, hace las digestiones muy pesadas.
Pero lo cierto es que el grano de maíz consumido descascarado y en forma de sémola (y cocida en abundante líquido), resulta muy digestivo.
Pero no sólo eso, la sémola de maíz cocida, o polenta, como se la conoce comúnmente, es riquísima y muy versátil.
Dependiendo de la cantidad de líquido con que la cozamos, podemos obtener desde una crema para el desayuno riquísima, hasta una masa que al enfriar solidifica. Y esta masa se puede cortar y freír, como en el caso de estos bastones de polenta, o emplear como base de pizza, como en el caso de esta polenta al horno con queso.
O incluso moldearla mientras aún está caliente para formar unas cestitas como las que te traigo hoy.
Si te cuesta diferenciar las diferentes harinas de maíz, te recomiendo echar un vistazo a mi artículo polenta, maicena, harina de maíz… ¿son lo mismo?. Y si quieres aprender más sobre la polenta , te recomiendo que leas éste otro.
Cómo preparar esta polenta con verduras al horno
Ingredientes
Para la base
125 g de sémola de maíz (*)
500 g de agua o caldo
sal al gusto
Para el relleno
1 pimiento
½ cebolla
½ calabacín
sal y especias al gusto
queso para gratinar
(*) La forma de cocerla dependerá de si empleas sémola convencional de cocción larga, o “polenta” intantánea, de cocción corta. A continuación detallaré ambas maneras.
Pasos a seguir
Si empleas polenta intanténea, pon el agua o el caldo en un cazo, espera a que hierva y añade sal si fuese necesario. Añade a continuación la polenta en forma de lluvia sin parar de remover para que no se formen grumos. Cuece a fuego medio, y remueve constantemente hasta que la polenta espese y se separe de las paredes y el fondo del cazo. Aproximadamente 10 minutos.
Si empleas sémola convencional, ponla junto con el caldo o el agua fríos en un cazo, añade sal si fuese necesario, y remueve con una varillas para deshacer los grumos. Cuece a fuego medio durante unos 45 minutos, removiendo de forma ocasional al comienzo. Cuando empiece a espesar remueve con frecuencia para evitar que se pegue al fondo. Está lista cuando al pasar la cuchara alrededor, se separa de las paredes y el fondo.
NOTA: La forma convencional de cocer la sémola de cocción larga, es también añadiéndola en forma de lluvia al agua hirviendo. Pero por mi propia expeciencia, el resultado no cambia especialmente, y añadirla al agua fría permite despreocuparse de ella los primeros 20-25 minutos. Añadirla al agua hirviendo la espesa de inmediato, y esto nos obliga a removerla ininterrumpidamente durante 45 minutos.
Cuando la polenta esté lista y aún caliente forma las tartaletas. Con ayuda de una cuchara, llena un molde hasta la mitad y presiona después para formar la cavidad. La forma más fácil es cubrir con film plástico de cocina y darle forma con las manos.
NOTA: En lugar de moldes de muffin o tartaleta puedes verterla simplemente en una fuente de horno y extenderla.
Pica las verduras finas, sala y añade especias a tu gusto. Añade también un chorro de aceite, y remueve para mezclar todo bien. Extiende sobre una bandeja de horno.
Calienta en horno a 180ºC y pre-hornea las tartaletas y las verduras unos 20-25 minutos con calor arriba y abajo.
Pasados este tiempo saca las tartaletas del horno y desmóldalas con cuidado de no quemarte. Si en lugar de moldes individuales has empleado una fuente de horno, no necesitas desmoldar.
Transfiere las verdura a un cuenco y añade queso a tu gusto, por eso no doy cantidades. Remueve para que todo se mezcle bien.
Rellena las tartaletas generosamente e introduce en el horno nuevamente. Hornea unos 15 o 20 minutos más a 180ºC.
Retira del horno y sirve directamente ¡Buen provecho!
