
FLAN DE POLENTA sin gluten, sin huevo y sin lácteos
20 Minutos + Reposo | 4-6 Porciones | Fácil
Si buscas un postre fácil y rápido para el que no necesitas encender el horno, debes probar este FLAN DE POLENTA, que se prepara realmente rápido y con muy pocos ingredientes.

Así que en las últimas semanas estoy aprovechando a preparar todas aquellas recetas tradicionales que son de por sí sin gluten y que llevaba tiempo queriendo probar.
Como esta fainá de harina de garbanzo, o este mbejú de almidón de yuca y queso, ambos riquísimos. Y hoy le tocada el turno a este flan de polenta sin gluten, sin huevo y sin lácteos, un dulce que se prepara de forma muy fácil y sin horno, fresquito, perfecto para este tiempo.
Se trata de un postre con consistencia de pudin, donde la textura de la polenta se hace perceptible en forma de granulitos blandos.
Como sabéis, no me gusta publicar contenido repetido sin aportar nada nuevo. Así que os voy a contar como siempre los detalles que he echado en falta en las recetas que he consultado, y que (¡oh, sorpresa!) han hecho que no obtuviera el resultado deseado las primeras veces que lo he preparado.
La marca de polenta
Es importante remarcar que la marca de polenta elegida influye tanto en el proceso como en el resultado.
Dependiendo de lo fina que haya sido molida se notará más o menos en la textura final, pero puede hacer además que le tiempo de cocción varíe, que la textura de la crema al verterla en el molde sea más o menos espesa, o incluso que se necesite más o menos líquido.
En cuanto a la textura, si quieres que los granulitos no sean excesivamente presentes, puedes moler la polenta con un molinillo antes de añadirla a la leche vegetal caliente. Pero ojo, porque molida, tenderá a formar más grumos cuando la añadas.
En cuanto al tiempo de cocción, es importante que sigas las instrucciones que vienen en el paquete, ya que algunas marcas necesitan más tiempo que otras. Eso si, yo mantengo la polenta al fuego un par de minutos más de los indicados, para asegurarme que queda lo más blandita posible al paladar.
Atención: yo empleo polenta instantánea en esta receta. Si empleas sémola de maíz cruda, deberás cocerla unos 40 minutos para evitar que quede cruda y sea indigesta.
Y ciertamente, puede que tengas que adaptar la cantidad de líquido a la marca empleada, aunque siempre es preferible que quede algo más blanda de la cuenta que al contrario. Creo que más líquido que el que yo indico en la lista de ingredientes no vas a necesitar.
El flan de polenta sin gluten, sin huevo y sin lácteos
Por tratarse de un postre sin gluten y sin huevo, me parecía interesante prepararlo sin lácteos, para hacerlo también apto para personas que no puedan consumirlos y para quieres seguís una alimentación vegana.
Pero si consumes lácteos normalmente puedes emplear leche de vaca sin problema.
Si vas a prepararlo sin lácteos puedes emplear la leche o bebida vegetal que prefieras (almendras, arroz, soja…), pero añadiendo una parte de leche de coco el flan adquiere mucha cremosidad.
Y digo «una parte», porque un contenido excesivo de grasa podría hacer el flan indigesto.
Yo empleo una lata de 400 gramos de leche de coco de contenido reducido de grasa* y completo el resto con bebida de arroz (*si no se indica de otro modo puedes comprobarlo en la tabla de valores nutricionales, la leche que yo empleo tiene 13 gramos de grasa por cada 100 de leche de coco).
Si no encuentras leche de coco de contenido reducido en grasa siempre puedes emplear leche de coco normal, pero añadir menor cantidad y completar con otra bebida vegetal baja en grasa.
Cómo preparar este flan de polenta sin gluten, sin huevo y sin lácteos
Ingredientes
Para el caramelo:
3 cucharadas de azúcar
2 cucharadas de agua
Para la crema:
100 g de polenta instantánea
650 g de leche vegetal
80 g de azúcar
Esencia de vainilla (o azúcar vainillado)
Piel de medio limón
½ rama de canela
PASOS A SEGUIR
Prepara el caramelo
Pon las tres cucharadas de azúcar en un cazo, (o en la misma flanera si ésta es apta para ello) y calienta a fuego medio sin remover el azúcar.
Transcurridos unos minutos el azúcar se derretirá y cambiará de color. En el momento que adquiera un color dorado intenso y empiece a formar pequeñás burbujas, añade el agua muy caliente y remueve.
Vierte el caramelo en el molde que vayas a usar y extiéndelo rápidamente por el fondo y las paredes.
Prepara la crema
En el mismo cazo en que has preparado el caramelo, calienta la leche vegetal a fuego medio y añade la piel de limón, la rama de canela y la esencia de vainilla.
NOTA: Si lo prefieres puedes añadir tan sólo canela y limón, o tan sólo esencia de vainilla.
Cuando se caliente un poco añade el azúcar y remueve para que se disuelva.
Cuando la leche vegetal comience a hervir tienes dos opciones: Retirar el cazo del fuego y dejar infusionar la leche 15 minutos para que tenga más sabor a canela y piel de limón (recomendable si no has añadido esencia de vainilla), o sacar la canela y la piel, y continuar la receta sin infusionar la leche.
Una vez retiradas ambas (hayas infusionado la leche o no) y cuando la leche vegetal hierva, comienza a añadir la polenta en forma de lluvia al tiempo que remueves enérgicamente, preferiblemente con unas varillas. Mantén a fuego medio y remueve constantemente.
Mantén al fuego un par de minutos más de los indicados en el paquete (ya que el tiempo depende de la amrca concreta) y cuando la mezcla haya espesado un poco viertela sobre el molde donde tenías el caramelo.
NOTA: Dependiendo de la marca, la textura de la crema será más líquida o algo más densa, lo importante es la textura final, ya que algunas marcas esepesan más al fuego, y menos después. La mía en concreto es casi liquída al verterla, pero solidifica perfectamente.
Espera 10 minutos para que no queme y cubre la superficie con film plástico de cocina que estará en contacto deirecto con la crema, de forma que la superficie no endurezca.
Deja enfriar completamente a temperatura ambiente (3 o 4 horas), y guarda después en el frigorífico hasta el momento de consumir.
Para desmoldar pon un plato que tape bien el molde, y gira rápidamente para no verte el caramelo fuera. Ya estaría listo para disfrutar. ¡Buen provecho!
