Pan de gamba casero

1 Hora | Dificultad: Fácil

¿Te has preguntado alguna vez cómo se prepara el pan de gamba que sirven en los restaurantes asiáticos? Y ¿sabes que lo puedes preparar fácilmente en casa? Glutendence te cuenta cómo.

Me pedisteis recetas con almidón de tapioca en mi cuenta de @Instagram, y yo obedezco.

Y es que el ingrediente secreto de este pan de gamba casero es precisamente almidón de tapioca. Además está hecho con gambas de verdad, no con saborizantes artificiales que no aportan ningún beneficio.

¡El resultado son unas rebanadas crujientes y ligeras que se deshacen en la boca!

El proceso es muy sencillo, pero hay que realizarlo correctamente. Se trituran las gambas y se mezclan con el almidón. Se forma uno dos rulos que se cocinan al vapor. Estos rulos se cortan en rebanadas finas y se fríen… ¡Voilá! Fácil, ¿no?

No te preocupes, debajo lo explico detalladamente.

Detalles a tener en cuenta

Aunque ya ves que la complejidad es mínima, hay dos aspectos importantes.

El primero es que las rebanadas que fríes sean suficientemente finas. Si son algo gruesas, el centro queda duro y difícil de comer.

El segundo es la fritura. Es importante que el aceite cubra las rebanadas completamente, que la temperatura sea adecuada, y que prestes atención a cada rebanada cuando la frías. Por ello elige un cazo pequeño mejor que una sartén para que el aceite las cubra bien. Y empújalas hacia el fondo cuando las frías.

En cuanto a la temperatura: fríelas a fuego medio alto. Si el aceite no está suficientemente caliente, no crecerán y quedarán gomosas. Si está demasiado caliente se harán demasiado rápido de un lado, se curvarán, y el otro lado quedará duro. Cuando la temperatura es la adecuada, las rebanadas se expanden de forma horizontal y se vuelven blancas.

Cómo preparar pan de gamba casero

Pan ed gamba casero

Piensa que debes prepararlo como poco un día antes de servirlo ya que las rebanadas deben secarse antes de freírse. Las rebanadas secas se conservan un par de semanas sin problemas a temperatura ambiente.

El almidón de tapioca no admite sustituciones en esta receta. El almidón de tapioca cocido, en este caso al vapor, forma una masa gomosa y elástica que se expande al freír. Con otro almidón o harina no conseguirás este efecto.

Ingredientes

  • 300 gr. Gambas crudas
  • 300 gr. Almidón de tapioca
  • Sal
  • Chile en polvo (opcional)

Pasos a seguir

Gambas

Pela y lava las gambas. Añade picante y sal al gusto, y con ayuda de una batidora de vaso o de mano tritura hasta obtener una pasta homogénea. Tómate tu tiempo para que la mezcla sea homogénea.


Ahora toca incorporar el almidón de tapioca. Ve añadiendo y mezclando muy bien hasta tener una pasta homogénea. Si está muy húmeda y no se puede manejar, añade un poco más de almidón. Pero no abuses, si está seca se agrietará. Si te pasa esto, añade una cantidad mínima de agua.

Pan de gamba en vaporera

Forma con la pasta dos rulos de unos 3-4 cm de diámetro. Estos panes de gamba crecen mucho en la sartén, así que no te tiente hacerlos más grandes. Cuanto más grande hagas los rulos más te costará cortar las rebanadas, ya que la masa es pegajosa.


Cocina al vapor aproximadamente una hora en una vaporera de metal o de bambú.

Pan de gamba secado

Deja enfriar completamente y con ayuda de un cuchillo bien afilado, corta rebanadas muy finas. Es necesario que sean bien finas para evitar que el centro quede crudo y duro al freír. Ármate de paciencia, tómate tu tiempo y moja el cuchillo cada vez que te cueste cortar una rebanada. La masa es bastante pegajosa y mojar el cuchillo ayuda a que resbale mejor.


Coloca las rebanadas sobre una rejilla de horno cubierta con papel encerado y ponlas a secar. Puedes hacerlo al sol o en el horno a baja temperatura, pero siempre en rejilla y no bandeja para que la humedad no condense por abajo.


Si lo haces en el horno, usa el calor inteligentemente para aprovechar mejor la energía. Enciende el horno a 50º durante 15 minutos, apaga y deja dentro con la puerta cerrada al menos una hora. Vuelve a encender 15 minutos, apaga y deja que el resto del calor las seque. Si son suficientemente finas pasado un día estarán listas.

Pan de gamba casero

Al día siguiente, cuando las rebanadas estén secas puedes freírlas. Calienta aceite en un cazo pequeño y hondo a temperatura media-alta.


Prueba la temperatura con una rebanada. Cuando sea la apropiada, la rebanada empezará a burbujear y crecer rápidamente de forma horizontal. Fríelas de dos en dos como mucho, ya que necesitas hundirlas en el aceite con la espumadera para que se hagan bien. Y se hinchan tan rápido que si las descuidas se curvarán y no se harán bien.


Si observas que se se expanden muy rápidamente y se curvan aunque las hundas, significa que la temperatura del aceite es muy alta. Retira el cazo del fuego y deja enfriar el aceite, ya que si no, quedarán partes crudas y duras.


Cuando cada rebanada se haya expandido completamente sácala a un plato con papel absorbente. Tardan unos 10-15 segundo en freírse así que no las descuides.


Y ahora sí, disfruta tu pan de gamba. ¡Buen provecho!

Pan de gamba antes y después

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Comentarios (2)

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Rebeca

Eva, me encanta !!!! Mil gracias. ¿Dejas el rollo enfriar al aire o en el frigo? Quizas muy frio sea mas fácil de cortar. ¿Lo has probado?

Glutendence

Hola Rebeca!

Buena pregunta, lo cierto es que no lo he probado. Pero tiene lógica lo que preguntas.
Al enfriarse se corta más fácil porque se evapora parte de la humedad y no está tan pegajosillo. Pero también es cierto que se vuelve más firme y tal vez cuanto más frío más firme… hmmm, hay que probar!

Gracias por comentar!

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