GLUTENDENCE te trae hoy un plato principal para chuparse los dedos: Polenta cremosa con estofado de champiñones. Todavía no sé como pude sobrevivir tantos año sin polenta ¡mamma mía! qué cosa más rica.

Ya te contaba en esta Glutendencia un poco sobre este alimento poco extendido en España, procedente de Italia, y tan común en otras culturas. Nunca me hartaré de alabar la polenta, sana, deliciosa y realmente versátil. Y es que con polenta puedes preparar tanto dulce como salado. Tanto desayunos y postres, como aperitivos (atención, enlace externo: veganheritagepress.com), o platos principales.

En cuanto a sus propiedades nutricionales, cabe destacar su alto contenido en hidratos de carbono complejos. También su buen aporte de beta-carotenos, percusores de la vitamina A, tan importante para la función de la vista entre otras cosas. Y sin olvidar su contenido en minerales como el hierro, el fósforo o el magnesio. Tiene fama de proporcionar mucha energía. Tanto es así, que en algunos países de Latinoamérica, se llama pulentoso a algo que tiene o aporta fuerza.

Resumiendo: está buenísima, es versátil, produce saciedad sin dejar pesadez, te llena de energía durante horas, te aporta vitaminas y minerales, y combinado con alimentos saludables te ayuda incluso a adelgazar… ¿se le puede pedir más?. Pues mira, si: que proceda de cultivos ecológicos, que los transgénicos no nos gustan (no, no…)

Como ya te he comentado alguna vez, existen dos variantes comerciales: convencional, e instantánea (precocida). La sémola de maíz requiere una cocción larga, para convertirse ese maravilla dorada que es la polenta. Aproximadamente 40 minutos, en los que se debe remover regularmente para que no se pegue. Utiliza la que prefieras, el resultado no varía. Simplemente deberás ajustar la cantidad de líquido en la cocción (algo menor en la instantánea).

Si utilizas polenta convencional, puedes preparar el doble de cantidad y guardar hasta 2-3 días en el frigorífico. Y como no es cuestión de repetir menú, puedes preparar este tazón de polenta dulce con melocotón y almendras, o estas harchas de anís sin gluten.

Y bueno, después de esta parrafada, vamos a lo que has venido a hacer, a preparar esta estupenda polenta cremosa con estofado de champiónes. ¡Manos a la obra!


Notas:

  • Las porciones serán 2 o 3 dependiendo si la vas a tomar como entrante o como plato único.
  • Si usas polenta instantánea prepárala 10 minutos antes de que el estofado esté listo. Si usas polenta convencional, comienza por ella.