Si te estabas pregutando cómo preparar un pan sin gluten con yuca, sin huevo, sin lacteos -y por tanto vegano-, ¡Estás en el sitio adecuado!

Despues de preparar este Pan GLUTENDENCE de sorgo y arroz y este pan GLUTENDENCE de arroz, mijo y sorgo eres casi un experto preparando pan sin gluten. Hoy te traigo un pan con harina y almidón de otro alimento excelente como es la yuca.

Yuca, cassava, mandioca, tapioca… Todos esos nombres hacen referencia a la misma raiz. Nuestros amigos de Vitónica ya nos hablaban en este artículo acerca de este alimento todavía poco extendido en España. Si bien debe acompañarse de otros alimentos ricos en nutrientes esenciales, este pan con yuca es saciante y digestivo.

En la lista de ingredientes encontrarás yuca en forma de harina y de almidón. Aunque los dos tienen consistencia “de harina”, se diferencian en su origen y composición. Se podría decir que el almidón es el residuo sólido que queda tras secar el jugo de la yuca. Y el harina es la pulpa desecada y molida.

Si no sabes dónde comprar harina de yuca certificada sin gluten no te preocupes. En esta Glutendencia te contamos cómo hacer almidón y harina de yuca en casa.

Este pan es fácil  y rápido de preparar, y aunque lleva bastantes ingredientes, se mezclan casi de golpe. Asi que no tengas miedo. No hay error posible si sigues los pasos.

Notas:

Hay quien ha preparado otras recetas de pan de yuca y se pregunta, porqué el pan de yuca sale duro. O porqué el pan de yuca no crece. La respuesta es sencilla:  Si puedes amasar la masa, es que está MUY seca. Y si le falta humedad estará demasiado dura como para formar burbujas de aire en su interior. Además quedará muy dura al cocerse.

Tenlo claro, la masa de un pan sin gluten debe tener la consistencia de un puré de patatas espeso. La masa de este pan de yuca GLUTENDENCE es una masa blandita que no se amasa. Es blanda, pegajosa, y se remueve en un bowl.

Una cosa más, es normal que la corteza se ablande un poco con el paso de las horas. Si quieres una corteza súper crujiente pon tu pan en la tostadora justo antes de consumirlo.

Y ahora que ya sabes la teoría, ¡toca pasar a la práctica!